Dale al aspa, molino, hasta nevar el trigo. Dale a la piedra, agua, hasta ponerla mansa. Dale al molino, aire, hasta lo inacabable. Dale al aire, cabrero, hasta que silbe tierno. Dale al cabrero, monte, hasta dejarle inmóvil. Dale al monte, lucero, hasta que se haga cielo. Dale, Dios, a mi alma, hasta perfeccionarla. Dale que dale, dale, molino, piedra y aire, cabrero, monte, astro, dale que dale largo. Dale que dale, Dios, ¡ay! Hasta la perfección. Miguel Hernández
La Tarara, sí; la tarara, no; la Tarara, niña, que la he visto yo.
Lleva la Tarara un vestido verde lleno de volantes y de cascabeles.
La Tarara, sí; la tarara, no; la Tarara, niña, que la he visto yo.
Luce mi Tarara su cola de seda sobre las retamas y la hierbabuena.
Ay, Tarara loca. Mueve, la cintura para los muchachos de las aceitunas.
lunes, 22 de mayo de 2017
'MADRE ANOCHE EN LAS TRICHERAS'
Caminando por el campo,
parapapa
entre las flores vi que había
uau..
una carta ensangrentada
parapapa
de cuarenta años hacía.
uauu
Era de un paracaidista,
parapapa
de la octava compañía...
uauu
que a su madre escribía
parpapa
y la carta así decía:
"Madre, anoche en las trincheras,
parpapa
entre el fuego y la metralla...
uauu
vi al enemigo correr,
parpapa
la noche estaba cerrada.
uauu
Le apunté con mi fusil
parpapa,
al tiempo que disparaba.
.uauu.
una luz iluminó,
parpapa
el rostro que yo mataba.
uauu
Fijó su mirada en mí,
parpapa
con sus ojos ya vacíos...
uauu
¿Madre, sabe a quién maté
aquel soldado enemigo?
parpapa
Era mi amigo José,
parapapa
compañero de la escuela...
uauu
con quien yo tango jugué
parpapa
a soldados y a trincheras.
uauu
Ahora el juego era verdad,
parpapa
y mi amigo yace en tierra...
uauu
Madre yo quiero morir
parpapa
ya estoy harto de esta guerra.
uauu
Y si te vuelvo a escribir
parpapa
tal vez sea desde el cielo...
uauu
donde encontraré a José
parpapa
y jugaremos de nuevo.
uauu
dos claveles en el agua
parapapa
no se pueden marchitar
uauu
dos amigos que se quieren
parapapa
no se pueden olvidar
uauu
si mi mano fuera pluma
parapapa
y mi corazon tintero
uauu
con la sangre de mis venas
parapapa
te escribiría
TE QUIERO uauu
Que por mayo era, por mayo, cuando hace la calor, cuando los trigos encañan y están los campos en flor, cuando canta la calandria y responde el ruiseñor, cuando los enamorados van a servir al amor; sino yo, triste, cuitado, que vivo en esta prisión; que ni sé cuándo es de día ni cuándo las noches son, sino por una avecilla que me cantaba el albor. Matómela un ballestero; déle Dios mal galardón.
(ANÓNIMO)
(GRUPO ALALUMBRE)
1.- LOCALIZACIÓN
Es un poema completo, concretamente un romance anónimo que pertenece al Romancero Viejo, también llamado Romancero Tradicional. Esta clase de romances se ha transmitido oralmente desde la Edad Media hasta nuestros días.
No pertenece al género épico porque en él ni se cuenta casi nada ni se da una visión objetiva por parte del autor, sino que todo va encaminado a presentar un estado interior, los sentimientos del protagonista (yo lírico), condicionados por el estado de ánimo que le produce la prisión en la que se encuentra. Se trata, por tanto de un romance lírico.
Domina la actitud interna intimista (subjetivismo lírico), conjugada con una actitud externa (descripción del mes de mayo). En esta descripción se seleccionan aquellos elementos que le interesan a la expresión de su estado de ánimo.
El punto de vista es el de la primera persona central (el yo lírico es el protagonista y presenta su historia sin ningún narrador intermediario)
2.- ARGUMENTO
El romance presenta una leve trama argumental como sostén del sentimiento lírico que expresa. Este leve argumento es el siguiente: en el mes de mayo, cuando crecen los trigos, florecen los campos, cantan los pájaros y aman los enamorados, un prisionero, en oscura celda, no participa de este esplendor de la primavera. Su único consuelo y su único medio para distinguir el día de la noche es una avecilla ; la muerte de ésta por un ballestero sume al prisionero en la soledad.
3.- TEMA
Aunque el poema es enormemente sugerente, podemos establecer como tema el sentimiento de tristeza, soledad y angustia de un prisionero ante la imposibilidad de disfrutar en libertad de la belleza de la naturaleza y de los placeres del amor.
4.- ESTRUCTURA
Nos encontramos ante un romance escena, porque nos presenta el momento clave sin explicarnos causas ni consecuencias. Al no andar con preámbulos, el poema gana en intensidad emocional.
Podemos distinguir cuatro núcleos esenciales:
1.- (Versos 1-8): descripción del mes de mayo (mundo exterior). En el mes de mayo todo es alegría y vida: temperatura agradable, resurgimiento de la naturaleza, amor.
2.- (9-12): lamento del prisionero por su desdichada situación (mundo interior). Estructuralmente, estas dos partes son antitéticas por el contraste entre la alegría de la primavera y la tristeza de la prisión.
3.- (13-14): nostalgia de la avecilla que aliviaba las penas del prisionero.
4.- (15-16): maldición contra el asesino de la avecilla, última esperanza.
El núcleo principal es el tercero y a él se subordinan los otros tres, que sirven para explicarlo e ilustrarlo.
5.- Variaciones del mismo romance
Según Menéndez y Pelayo y Menéndez Pidal, el romance original continuaría del siguiente modo:
"Para la libertad", Miguel Hernández
EL HERIDO
I
(...)
II
Para la libertad
sangro, lucho, pervivo.
Para la libertad,
mis ojos y mis manos,
como un árbol carnal,
generoso y cautivo,
doy a los cirujanos.
Para la libertad
siento más corazones
que arenas en mi pecho:
dan espumas mis venas,
y entro en los hospitales,
y entro en los algodones
como en las azucenas.
Para la libertad
me desprendo a balazos
de los que han revolcado
su estatua por el lodo.
Y me desprendo
a golpes de mis pies,
de mis brazos,
de mi casa,
de todo.
Porque donde unas cuencas
vacías amanezcan,
ella pondrá dos piedras
de futura mirada
y hará que nuevos brazos
y nuevas piernas crezcan
en la carne talada.
Retoñarán aladas
de savia sin otoño
reliquias de mi cuerpo
que pierdo en cada herida.
Porque soy como el árbol
talado, que retoño:
porque aún tengo la vida.